domingo, 1 de julio de 2012
Billonarios
Si vemos en la lista de las personas más ricas del mundo publicada por la revista Forbes, nos daremos cuenta de que los más ricos no son millonarios, sino que billonarios. Ser billonario significa no sólo tener mucho dinero, sino que también mucho poder. Si un billonario quiere que en una elección presidencial gane un determinado candidato, puede inyectar una monstruosa cantidad de dinero para apoyar su campaña, obteniendo así un poco más de poder político. Si desea incidir más íntimamente en la vida de los ciudadanos, puede comprar unos cuantos canales de televisión y diarios, teniendo así más recursos para convertir de manera exitosa su dinero en poder. Este exceso de poder constituye una amenaza para la sociedad, si él desea talar un bosque, contaminar un río, lanzar material radioactivo al mar, vender alimentos que produzcan cancer, crear nuevas especies de plantas que amenacen al ecosistema, etc. Tendrá los suficientes recursos para hacerlo y peor aún, una compleja red de contactos para evadir todos los problemas que se interpongan entre él y sus objetivos. La concentración excesiva de poder desbalancea el sistema, la cantidad de recursos que tiene cada persona debería ser proporcional a su aporte a la sociedad y a su mérito personal. El planeta no cuenta con recursos infinitos, por ende, de alguna manera (con impuestos u otros mecanismos) hay que regular el uso de estos recursos.
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